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jueves, 11 de febrero de 2010

... Versos tinta negra ...

... No quiero comprarle las alas al angel caido, para volar a donde ya no estás, sin brazos abiertos y con llagas en los versos ... No deseo cortarle las venas al vino tinto para derramar sobre las piedras, para encontrar el camino de regreso ... Quiero los inviernos otoñales, madrigal de tus pesares, quiero la voz ronca de tanto gritar tu nombre entre las sábanas, sin encontrarte ...

... Todavía no entiendo ese desentendimiento entre las causas, los azares, las terribles epidemias que aquejan a este corazón sin latir, debilitado por las rosas negras del funeral sin muerto, muerto en vida, desgarrado en muerte, olvidado en el estribillo del himno a lo inmoral, al correcto guión de hacer lo incorrecto, entre tantos perfectos ...

... Partidos en dos los mares, nacido en el mar muerto, concebido en el desierto, desierto de crudo calor de invierno que quema hasta en los huesos ... Sangre negra derramada entre los versos, tinta negra del despecho, de sufrir efectos por mas de cientos de siglos de haber muerto, no regresa más para espantar sus fantasmas, sin espectros ...

lunes, 8 de febrero de 2010

Gracias por el fuego (Lo malo del después)

... Lienzos grises de un rotundo y marchito precipicio ...

Lo malo del después, es el sabor irremediable del prematuro amanecer, sin telón nocturno, resaca de un ayer, envuelto en lo profundo ...

Lo malo del después, es su perfume enmohecido en los ojos ciegos de su cuerpo, de la revuelta en los sentidos sin sentido alguno, de lo ilógio en escena, del fantasma de sus besos ...

Lo malo del después, es el tránsito eterno sin paradas de por medio, al desierto, al recuerdo ...

Lo malo del después, son las preguntas de respuestas con mitad verdad y entera mentira, para malgastar el tiempo en que el después desquebrajó los huesos, y dejaron en soledad las sábanas frías, muertas por su herida ...

Lo malo del después, es el peor invitado a la cena de la noche a puertas cerradas, teléfonos callados, alcobas sin pasos apurados, sin líneas en las manos ...

Lo malo del después, es ver sentir que después, habrá otro después, sin temor de volver ...

Lo bueno del después, es aquel café, humedeciendo los rostros, acompañando las sonrisas, las charlas con cigarros apilados y las cartas en las manos ... Gracias por el fuego ...

... Alquilé un espacio, cerca de sus ojos carmesí ...

martes, 2 de febrero de 2010

Tácito (Palabras para Sara)

… Por favor despierta, están llegando… Están llegando …

No se si es el principio, el final, no recuerdo si fue el último invierno o el primer verano, en tal caso, el calor de las llamas opacó esa noche, para consumirnos como lo que fuimos, nada más que un conjunto animado de paja seca, mal trecha.

Cada noche, fue un principio, cada amanecer, un te volveré a ver, en aquel mismo lugar, en aquel maizal que fue más nuestro que los cuervos, fue el caudal que necesitábamos, para saber que estábamos vivos, sin final.

Sara, tu nombre me recuerda a todo, tus ganas de saberlo todo, irrumpieron con mi ansiedad, me dieron vida y nos llevaron a mundos inimaginables, por fin podría olvidar a mi novia nocturna, o al menos invitarla con nosotros por el riachuelo del maizal. Sara, si fuiste una sola entre tantas, recordabas cada cosa, aunque sabías que la olvidarías al día siguiente, pero en las escasas 24 horas, me hacías sentir eterno.

La primera vez que te vi, tu sombrero, tu corbata sobre el cuello, tus brazos extendidos al horizonte, los cuervos sobre tu cabellera, tus ojos, tu sonrisa eterna … Ese día conocerte fue nuestro entierro, aquel día me recordaste que tu creador , el viejo Oz, te dio un nombre y no lo olvidarías jamás, y que el mío, Ran, tampoco se podría borrar de nuestra mente .

Al pasar los días, nuestra inquietud por saberlo todo, rompía las reglas de nuestro mundo, pero, pero qué digo, si en nuestro mundo no habían reglas, ni relojes de arena, no existía el tiempo, la distancia, los males de los humanos, éramos uno entre tantos pájaros vestidos con túnicas negras.

Nuestra inquietud nos llevó a que cada noche, sea un escenario ajeno al real, podíamos soñar, crear, en las noches, cuando todos dormían, nosotros despertamos lo que ellos llaman el amor, aunque sabiendo que no teníamos corazón, sentíamos que nuestra fina tela, podía latir.

La última noche que te vi, decidimos preguntar si habría alguien más de los pocos seres que nuestros ojos podrían alcanzar a mirar. Rompimos las cuerdas, caminamos por primera vez, el molino del viejo Oz se rompía con el viento y deshacía nuestros pasos, pero no nos importaba, estábamos juntos, y al llegar a su posada, las ventanas se arremetían con fuerza, capaz de tumbarnos, entramos …

Miramos con frialdad al viejo Oz, sus largos suspiros y su olor a alcohol, nos detenía, pero era mas grande la curiosidad, que no pudimos detenernos …

Oz, Oz, despierta, soy Sara, vine con Ran, espero no te moleste, queremos saber, qué existe más allá de este maizal, de las praderas, después de las cordilleras?
Sus ojos, casi dormidos, rodearon la habitación, su mirada se congeló al vernos, su miedo se nos presentó … Un golpe en la cien sentimos al instante, solo recuerdo que mi mano se separó de Sara…

Al día siguiente, nos respondieron la pregunta, un ejército armado, con fuego frente a nosotros, dispuestos a dejarnos en claro, que no pertenecíamos a los humanos … “Satanás, Satanás, vete de aquí, muere entre las llamas que te rodean”, nunca pudimos entender esas palabras, fue la primera vez, que sentimos el miedo …

El calor, nos empezó a agotar, nos quemaba por dentro, nos dejó, nos fundió …
No se si es el principio o es el final, Sara, comprendo ahora lo que significa tácito, no se donde estás, no puedo ver, no puedo sentir, Sara, el maizal ya no es igual, no conozco este lugar, tan solo, me quiero despertar, tan solo te quiero encontrar …

... Vuelve a mi, seguimos este sendero, en tu recuerdo tácito te espero, Querida Sara ...

lunes, 25 de enero de 2010

... Magnolia ...

Querida Magnolia:

Si fuese difícil despedirse, lo hubiese hecho, sin la necesidad de esto ... de aquello ...
Tomo la rienda más difícil, y lo sabes, pues nunca he tocado tierra más que dos lunas, y esto fue suficiente, se que los versos y las frases resultaron, pero no somos así, tomamos adeptos de varios y fuimos miles de veces uno, y uno solo no puedo ser, ni permitirlo contigo...

Recordar los viajes por el túnel de tus piernas, por las calles maltrechas de este pueblo, hasta llegar al "Beso Francés", mágico espacio donde no había más que tu respiro y el mío ...

Comprendiste que el tan mentado mito de pierna de madera y loro por la cien, es tanta mentira como el querer juntar el mar con el cielo, pero descubriste que tenemos un corazón tallado en rústico roble, insensible, inmoral, que al estar contigo sintió ser mortal ...

Esta vez quiero recordarte, recordarte tanto hasta poder olvidarte, hasta que el nuevo viaje, los nuevos sueños que galopan sobre el mar, me hagan verte como si nunca fuiste, aunque lo sepa muy bien, ya que en aquel cobre bajo la espada de plata, se guarda tu tacto, tu olfato, tu olor, tus miles sentidos y culpables los míos ...

Querida Magnolia, tus besos que sin testamentos se enredaron en mis cientos de oro, marfil y de hueso, tu cadera que nunca fue mía brindo con los duendes, sus brujas y elfos, el baile insensato, hasta enamorarme por completo ...

Querida Magnolia .... Se me terminaron los argumentos, te dejo esta carta, hecha mil veces, parto hasta el mar, me espera mi barco, sueña despierta y ama sin medida, siempre supe que iba a suceder, y este, es el momento adecuado ... Querida Magnolia, tu tierra, yo mar, la distancia no es lo nuestro, volveré para regalarte otros miles de recuerdos ...

Tu capitán, tu marinero ....

Anónimo ...

lunes, 18 de enero de 2010

... Plural ...

... Te presento a las viudas sin suenios a mis tres escaleras, a mis besos de judas presentes al cruzar tu frontera, al espacio entre la madrugada de aquella cartelera, a las obras tatuadas de lunas, lunares y estrellas ...

... En plural me presento de frente al espejo de tus ojos de bella, donde el sol no conoce la luna ni a su manto de estrellas, cuando sepa que no te conozco buscaré en la vereda, que conoce mas que cientos secretos y tu borde de seda ...

... Parto tanto en todas las noches de cientos de puertos, y al llegar reconozco los besos y el latir de tu cuerpo, aunque olvide los cientos caminos donde puse mis suenios, si esta vez en los dos hemisferios el verano se posa, ten en cuenta que no olvidaré los trescientos eneros ...

... Como olvidar esas noches en áticos con el techo en el cielo, donde puse tu cien, mis horarios, nuestros cientos de besos ... Estos labios, mi piel, mi azulejo, te recuerda pausada, cuando en aquella noche te sentí como una mujer y una dama ...

... Hoy te quiero, mi amante, mi amiga, mi luciérnaga en llamas, y lo digo en silencio al compás de esas notas nombradas, que se juntan se rozan se atan y se forman en duelo, para darle así al espacio, un querido ... Hasta luego ...

lunes, 11 de enero de 2010

... Tres Cuartos ...

... Mi escondite en la espuma del mar, mi mudanza extranjera, sabe bien que no vuelvo hasta la primavera ... Un azul derramado en sus tonos mayores, se aventura al carmín de tus labios con sus gamas menores ... Puedo haber ignorado las voces del mundo, sin pensar que al verano lo cercaba un segundo ...

... Si unos cuantos cristales de seda no recuerdan mis huellas, puede ser que entre el norte y el sur ya no quepan quimeras ... De repente me encuentro apostando en la cuarta escalera, a un millar de pecados envueltos en una pecera ... Y hoy por más que recuerde mi nombre no lo digo en escena, el reloj de un papel arrugado se quedó sin arena ...

... Y al dejar en el lado cortés su agitante presencia, las caricias de cal y de arena no han perdido su escencia... Estas viudas siluetas que al viento han dejado sin rumbo, se marcharon diciendo un adiós que tomó un segundo ... No le dije mi nombre a su voz por el eco rotundo, que en tres cuartos de su habitación perdería su rumbo ...

martes, 1 de diciembre de 2009

El circo de las Marionetas

-Buenas noches Juel - Fue la última voz que esuché antes de caer en mis sueños, las luces se apagaron...
Estaba en primera fila, el viento corría por debajo de las escaleras mal trechas, el techo podía deslizarse en cualquier momento y mojarnos con la lluvia, a todos los espectadores, estaba solo yo...
-Enciendan las luces - Gritó el capataz, mientras adiestraba a los Telianos, una especie de unicornios grises sin cabello... -Pero, jefe, sólo está ese niño sentado, no podemos comenzar la función- dijo Popet, la marioneta infeliz, audaz como muchas, pero su corazón estaba tan tremendamente agotado de existir, que no soportaría una función mas.. -Me importa, sabés que el show debe continuar con uno o millones - Respondió Laiend, con su voz tan aguda y tenue a la vez..
Cuentan que en su juventud, Laiend enamoró a Lucierna, la diosa de los colores, pero como si toda historia de amor no terminara bien, ella decidió conjurarse y volverse piedra, y desde entonces Laiend pasó gritando en su féretro de ceniza, para que un día volviera, pero ella ya no lo escuchaba, y desde se día, todos los shows del circo eran en tono de girs...
Cuando el show comenzó, Popet y su Telian, colgaban de una cuerda que podía romperse, conocían de memora el espectáculo, y solo esperaban un aplauso al final, pero en ese momento apareció una niña de cabellos rojizos. Su sonrisa se asemejaba a la brisa que sofocaba mi enfermedad, yo padecía de asma, claro, en el mundo de los humanos, aquí yo podía correr millas sin agotarme... Me sonrió y se perdió entre las luces oscuras del show... Popet, quien es ella?- Se lo dije a la marioneta, que se enredó con Telian en las cuerdas... -Es la niña- sostuvo Laiend, tosiendo con su pañuelo verde rústico, -Busca desesperadamente que la despierten, no soportó su soledad y se arrimó a nuestro circo, pero como verás Juel, no podemos tenerla aquí para siempre-...
Me pareció que "la niña" necesitaba un nombre, -No puede llamarse "la niña"- corté su verso, -pero ningún nombre que le hemos podido otorgar le gusta - Replicó Laiend, cortando las cuerdas que enroscaban a Popet -... -Si logras convencerla con un nombre, será tuya - sentenció...
-Hola, gusto en conocerte Juel, estaba esperando por ti - me quedé sorprendido con sus palabras, ¿cómo sabe mi nombre?, ¿ cómo lo sabe?.. -Lo se porque siempre quise conocerte- -¿Hatsa lees mi mente?, es irónico jaja- le dije entono gracioso, y me acerqué a ella.. -Sabes, a muchos no nso gusta nuestros nombres, pero los aceptamos, quizás por ser "alguien" y no quedarnos detrás, pero los aceptamos, y vamos formando una especie de yo, mmm, me entendés? - le dije, -si, claro, pero yo no pertenezco, no se mi nombre, lo olvidé y no podré regresar, hasta que me lo vuelvan a dar -...
Transcurridas unas horas, agoté millares de nombres, repetí muchos, novias, amigas, madre, abuela, tía, todo lo que se me venía a la mente, pero ninguno le gustaba... -Sabes niña, eres muy difícil, pero me gusta no comprenderte, eres como... la Luna, eso!, te llamarás Luna-, en ese momento los colores de aquella carpa mal trecha empezaron a rendir homenaje, los Telians comenzaron a brillar, y Popet, bueno Popet dormía... -Espera, Juel, no me des un nombre, escibe el tuyo en esta pared, yo no puedo pertenecer a tu mundo, ni tu al mío, solo escríbelo, y vete - me dijo Luna... En ese instante comprendí, ninguno de los dos estaba buscando una cura, solo un instante... Escribí mi nombre sobre la pared de sal, que sostenía una de las paredes del circo...
-Buenas noches Juel - fue lo último que escuhé antes de despertarme ... Las luces se encendieron... - El show debe continuar -...