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jueves, 14 de marzo de 2013

...La última ronda del Te...

-Estaba pensando- Dijo Alicia reposando su taza de te sobre la mesa maltrecha en la reunión de la mañana.
-Cambio de lugares!- Gritó sombrero para disuadir lo inevitable, y el grupo comenzó una ronda aleatoria, salvo Alicia, quien con actitud de no haber escuchado, se mantuvo férrea a su lugar, su pequeño lugar.
Luego de varios intentos, y ya al caer la tarde, una breve pausa permitió que el viento sea el mejor testigo, callaron todos, absolutamente todos, se redearon del silencio más fúnebre, ese que les recordaba la última batalla por el poder de las Maravillas, ese silencio, el mejor postor al que uno le dedica una ronda de azar muy de vez en cuando, sobre todo cuando sentís haber cometido la acción más grave sobre la faz de la tierra.
-Como había dicho horas antes, estuve pensando- continuó Alicia,
-Pensando qué, querida- Dijo Sombrero,
-Cada vez que me miro al espejo, siento que las horas corren demasiado pronto para mí, últimamente me he sentido mayor, confieso que de vez en cuando me sumerjo en la laguna hirviente al rededor de una hora, y al salir del profundo estado de shock, miro mis manos, y envejezco, lentamente, pero envejezco, quizás sea hora de ir al sur, y-
-No!- sentencia Sombrero. Todos, absolutamente todos, inclusive Alicia, posaron sus miradas hacia él, quizás en ese preciso instante no se dio cuenta de lo que había logrado, esa mirada profunda, el cambio de postura y sobre todo su sombrero, todo había cambiado, y sobre todo ese ¡NO! acompañado de un golpe en la mesa.
-Querida Alicia- Continuó un poco más calmado, -Aquí tienes todo lo que deseas, la simplicidad del quemimporta, la sabiduría de tu juventud, no debes pensar en ir al sur (sur, esa palabra que tanto costó a Sombrero pronunciar por tantos años, ahora ha vuelto a su vocabulario), allí habita un ser, al que no quisieras observar.
-¿El Espantapájaro?- Irrumpió Alicia, con un tono entre contenta e intrigada, -Escuché mucho sobre él, sé que vive al sur, sé que en los campos de maíz libra batallas ante los cuervos y los soldados de Madame Blanchard, sé...-
-Basta, querida Alicia, basta, esa historia ya la conozco-, sentenció la Liebre, quien bebiendo un sorbo de te, intentó tranquilizar los ánimos.
-Pero liebre- dijo Sombrero, -Sombrero, si ella desea ir, déjala ir, no intentes disuadirla- sostuvo liebre.
-Querida Alicia- Continuó liebre, -"Y correr tanto y tanto como si fuese a terminarse todo, y soñar tanto y tanto, como si fueses al sur. Al terminar el ocaso en la laguna hirviente y luego de creer en esa madurez insensata, la que nos obliga reaccionar, ve en dirección al sur y Bienvenida serás, Bienvenida Alicia al país del Espantapájaro", nuestra pequeña está creciendo, ya no nos pertenece, decidió quedarse aquí para aventurarse con nosotros, pero adulta es ahora y ha decidido ir, si en sus sueños esa frase se repite constantemente, deberá ir al País del Espantapájaro- Finalizó liebre, buscó su lugar, se sirvió más te, y se sentó.
-La última ronda del Te, cambien de lugares- Orden de Sombrero, casi ya sin voz, retirándose el sol, llegada la noche, será la última vez que Alicia participará del Te.


Alicia en el País del Espantapájaro


 

jueves, 7 de marzo de 2013

...Mayo...

Eran dos individuos rebuscados, rejuntados por la espuma de la orilla del pacífico norte, con piel idéntica, ojos caucásicos, cabello ligero, cuerpo, carne, sangre, savia, huesos y esos demases que cargamos con el tiempo.

Era ella una mujer esbelta, de las que uno nunca quisiera olvidarse, salvo que la memoria envejeciera o por más que cuesta arriba, en la lejanía de ese camino, se halle la mujer de la mujer de una amante insatisfecha sin marido, sin anillo y sin ganas de perder el tiempo.

Era el un hombre dramaturgo, inmoral, insensato, marido de una amante insatisfecha con anillo y sin ganas.

Y te quedaste sin gobernante, sin pueblo, sin miseria ni moneda, débil como ese dramaturgo que termina de repente entre las piernas de la india pidiéndole disculpas a dios, así te quedaste, con la sensación de contener a esa hambruna, con el breve detrimento de tus años. Y qué hora es le preguntaste mientras se apretujaba las botas casi resbalando en la porcelana.

Eran dos individuos que se encontraron aquel martes de aquel abril de aquel año, cada cual de regreso a su "welcome" para limpiarse las heridas con limón y manzanilla.

A eso de las seis, un día de mayo, se olvidaron mutuamente, por los siglos de los siglos.


Alicia en el País del Espantapájaro

martes, 5 de febrero de 2013

...El día menos pensado...

La conocí mejor que a nadie /me miraba diferente /sonreía con mi gracia diferente /
me besaba diferente como nunca nadie /pensaba en equilibrios diferentes sin bocetos o
estructuras de costumbres /me decía nunca es tarde para siempre de maneras diferentes.

En su cuerpo como nadie me ocultaba sus pendientes /y simplemente era un ser
terrestre con manías diferentes /me soñaba como nunca en el silencio /cada noche era
un encuentro diferente /fuimos muertos a la risa indiferente /con nuestros pretéritos
imperfectos medianamente absueltos /conversaba de manera diferente que sus palabras
me eran diferentes /y a pesar del todo siempre /la única que se despidió perfectamente
sin decir adiós /y es que ella me olvidó hasta de una manera diferente /que inclusive la
olvidé de manera diferente.

A la ella en singular /Al nada en particular /Contado para nadie /Dedicado
inclusive para nadie diferente.


Alicia en el País del Espantapájaro

miércoles, 8 de agosto de 2012

...Donde comienza tu cuerpo...

El sur, donde comienza tu cuerpo, me da la bienvenida a esta cruzada sin espadas, correré por tus piernas agitadas, trabajo gratuito del hombre conquistador, me iré deshaciendo del vértigo, el temblor y la mesura, llegando ansiado de sed hasta la ranura de tu vientre clásico, y con mi lengua agitaré tu capital.

Comenzaré recorriendo tus costillas hasta rozar tus pechos, cubriré de labios rotos aquél espacio que me antecede, y levemente, arribaré a tu boca, pacto sagrado de los amantes, y sentiré tu voz,galope de pegaso, y habré llegado donde acaba tu cuerpo.

Donde comienza tu cuerpo, donde solamente vos y yo, por amor al arte...




jueves, 5 de julio de 2012

...En-Tren...


Sin dejarme para mañana lo que podría hacerle ahora, respirarle cerca de la aurora que anticipa la mañana con el gota a gota de ese rocío que despierta a las palomas en la ciudad de cemento donde vine estarme.

Y me desperté, quién sabe dónde, a quién le importa, ya son las seis y ella anuncia estupefacta mi presencia, sin la costumbre que le suele ver a un hombre infantil desmembrando sus senos con caricias suyas, made in él, diestro, inquieto, con el acento norteño que llevaba bajo el brazo una noche de febrero cuando se fue de su tierra, sin querer queriendo.

Y suena, como de costumbre, esa musiquita que anticipa el horario, ya es hora de irse, a bañarse, cada uno separado, como si no supieran lo que hicieron, embobados por el cuerpo que los acompaña hasta el tren, dale que llegamos tarde, a dónde?, a buscar el pan de cada día porque es mejor buscarlo que pedirlo todo el día en una in-santa misa.

Y llegando moribundos, luego de una cita con la plebe y la realeza, encriptados en un vagón rancio sin ganas de moverse, al palacio de los honorarios miserables, caras largas, caras van, ojos no sabemos, pero él se queda estancado en su mirada, como marinero que busca tierra, sin capitán y sin carabela.

La mira, le recuerda que a la noche, a esa misma hora, se harán el amor desquitándose del hambre, revolviendo entre las sábanas carne, hueso, esperma, ropa mal puesta.

Y ya, divididos y multiplicados, se duermen hasta mañana, esperando que la musiquita los reencuentre, y que comience la faena...


jueves, 7 de junio de 2012

...Luterato de los Sentidos (Homenaje al Planeta de los Sentidos)....

Con amor, para Papá...

Desde aquellos días en que se podía ver las montañas al amanecer, desde que él le otorgó la vida, no pudo parar de admirarlo.

En su cien replican doscientas veces las voces que con el tiempo van cambiando, como si se fuesen aseñorando, como la madurez, como el cuerpo mismo, pero sigue andando, un camino, digamos un camino nunca recto, "que tire la piedra quien se atreva a decir que es perfecto, porque la perfección es sólo para los aburridos hervidos en salmuera", nada...

Al parpadear por primera vez, recuerda él, sentado en el vagón del tren Urquiza, cómo caminaba en diagonal por el pasillo de su cocina, persiguiendo los pasos de su viejo, sintiendo el golpeteo de esos zapatos lustrados, el pantalón, la camisa, la corbata, los lentes, su mirada fija dispuesto a reunirse con alguien, para poder llegar a la noche, y mirarlos de la misma manera, llena de amor y fuerza, nunca cansándose de ellos y sobre todo de ella, la mujer de su vida, la pasión de las pasiones, su souvenir, su deja vú, y sobre todo, su mujer, la madre de sus hijos, con quien decidió compartir la vida eternamente, y fundirse en el nombre del padre y del hijo, porque del espíritu santo nunca nada se supo.

Mientras el café se va cortando con lágrimas, recordándole, se acomoda en el asiento maltrecho del tren, y va pensando, "cómo pasa el tiempo no?", pero sin arrepentimiento lanza un suspiro que choca frente a la ventana y resume en sí su pensamiento, "te extraño".

Hoy, las mesas están lista, la chiva, el ron, la comparsa que llega desde más lejos, porque nunca quiso un funeral de negro, porque el negro no fue ni será su mejor amigo, porque eso de las lágrimas de los extraños nunca fueron con él, porque siempre le enseñó a no dejarse por nadie, por más bruto que sea el de enfrente, a sobreponerse y dar todo de sí..

Luego de la fiesta, de un hasta luego perro y malnacido, cierra los ojos, y dispuesto a bajar en la próxima estación, escribe: "Luterato de los Sentidos, homenaje al Planeta de los sentidos", quién diría que fuese tan pronto, un viaje, varias estaciones, una vida entera llena de logros. Hoy se sienta de lado y recuerda al sujeto, al verbo y la carne, y respira hondo, sabe que por los siglos de los siglos, sin amenes, ivas ni servicios, él siempre estará ahí, sentado a su lado, caminando de lado a lado como en la cocina, dispuesto a darle una mano, por encima de cualquier cosa, porque de eso se trata, el amor en primera persona...

Con amor, para Dimitri Medina, el legado del Planeta de los Sentidos.

Espantapájaro LiteratoS

lunes, 7 de mayo de 2012

...Le-éme...


Me quedo con los caminantes que van demasiado, con los "knocking on heavens door
Me quedo con la piel de estas serpientes que muerden manzanas, hasta hacerlas gritar.
Me fundo en el beso más rústico que exista, porque de esos labios no salpica el amor.
Me siento en la sala de espera de un juicio, cien años de perdón por robarte la ilusión.
Me pierdo entre brazos de abrazos prohibidos, en la danza murguera de algún cotillón.
Le busco a los sueños algunos sentidos, porque la hoguera no alcanza para tanto traidor vivo.
Le escapo a la muerte por ser yerba mala secándose al sol.