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viernes, 4 de junio de 2010

...Sintigo(Canción)...

Canción que comenzó a principios de Marzo, y se terminó en Junio, espero que les guste, el ritmo, lo tendrán que esperar.

Despierta ahora ya es muy tarde
Hoy no habrá sol en las mañanas atenuantes
Un dios de abajo nos buscó entre tan distantes
Y las mentiras verdaderas buscan amantes

Me partí en la cien doscientas veces
Buscándole adjetivos a tu ausencia
Y lo que quise fuera siempre para siempre
Me ha reencarnado siempre donde alquila la demencia

Y ya sintigo los verbos no hay en sueños
Desenterrándome tres años bajo el suelo

Durmiendo al lado con los ojos bien abiertos

Esperando un eco que me alquile entre sus huesos


Y cómo pesan estas flores de este entierro

Que tú me sueles cada mes menos inviernos

Cuando te acuerdes, ven despiértame de nuevo

Que ya sintigo lo que es conmigo no recuerdo


Cuando las voces nos vengan con a veces
Y yo esté cerca de la luna y sus amantes
Con tus pupilas mirándome como antes
Entre Nós-otros no habrá balcón que nos aguante

Y ya sintigo los verbos no hay en sueños

Desenterrándome tres años bajo el suelo

Durmiendo al lado con los ojos bien abiertos

Esperando un eco que me alquile entre sus huesos


Y cómo pesan estas flores de este entierro
Que tú me sueles cada mes menos inviernos

Cuando te acuerdes, ven despiértame de nuevo

Que ya sintigo lo que es conmigo no recuerdo


Hoy desperté en un mundo de comas, puntos y apartes
Las lucecitas de avenidas fueron a buscarme
Pero los ojos que esperaba no llegaron
Y en este entierro caras grises no alcanzaron

Y ya sintigo los verbos no hay en sueños
Desenterrándome tres años bajo el suelo

Durmiendo al lado con los ojos bien abiertos

Esperando un eco que me alquile entre sus huesos


Y cómo pesan estas flores de este entierro

Que tú me sueles cada mes menos inviernos

Cuando te acuerdes, ven despiértame de nuevo

Que ya sintigo lo que es conmigo no recuerdo

miércoles, 2 de junio de 2010

...Sobre Uno y el Tiempo...

Nunca supe cómo se comienza una despedida "temporal", si al inicio transcribo los agradecimientos, o si termino implícitamente desde algún punto angular, quizás no tenga tanto "tiempo" para eso, más, salvo diré, el gusto es mío, lectores.

Cómo hacer una observación, o tratar de llegar a una conjetura sobre el Yo y el tiempo, sobre la realidad de ambos en un mismo momento, es lo que siempre quise saber, sobre si el cuerpo donde estamos asentados, donde crecen nuestras ideas y nuestros cabellos, es tan solo eso, o equivale a algo más. Trataré de no cansar, más si de darme a entender.

Desde hace varios meses el Yo mío dejó en claro qué es lo que quiere, y qué es lo que ofrece al resto de invitados en las tertulias que se han inventado, y en las cuales ustedes han participado; Pero hubo un tiempo, es verdad, ese tiempo del cual muchos se sienten avasallados, a quienes les interesa mucho el tiempo, quienes agradecen las veinte y cuatro horas de un día, los trescientos sesenta y cinco días que tiene un año, y así podría seguir hasta el "infinito", ese tiempo que no agradeceré, tan solo me dedicaré a decir sobre ahora. Como seres humanos (y supongo racionales también, aunque no se también a qué) fuimos construyendo nuestros pasos respecto a algún futuro, un futuro distante para ser más exacto, pero, a menos pocos, no se nos ocurrió pensar sobre qué sucedería si dejásemos de pensar en ese futuro, si dejásemos de lado todo aquello que respecta al tiempo para saber qué pasa, y muchos dirán "el reloj de arena se rompería", claro está, pero no, me di cuenta a mi andar, que seguimos inmersos en un péndulo al cual meramente llegamos al mismo lado, siempre. Nosotros ponemos de fondo ese tiempo, nosotros le damos el valor a algo intangible, sin importancia, que meramente es una formalización, y le damos importancia por la importancia de nuestro Yo físico, ese que observamos en ventanas, reflejos, espejos, en los ojos mismos de la misma gente física que se choca a nuestro lado, pues quién no se ha mirado al espejo en su día de cumpleaños y ha dicho "qué viejo estoy, un año más", pero creo que ese día es el que menos el espejo te muestra tu rasgo aumentado, es solamente una idea. Es por eso que tanto el cuerpo físico, como la creación de los "verbos", nos han generado esa importancia sobre el tiempo en sí, y yo me di la cuenta de dejar de creer en eso, de dejar de idolatrar o maldecir un reloj esperando una hora que nunca llega o quizás llegó sin darnos cuenta, y pensar más en lo que está más allá, en el Yo "no físico", pues es ese Yo quien le da animación al cuerpo, quien lo envejece y quien más tarde se busca un nuevo cuerpo, y estará en el mismo lugar y en el mismo tiempo que ayer, que hoy y que mañana.

Quizás los conservadores me avasallarán y los liberales no me cuestionarán, al pensar que el cuerpo es tan solo una mera formalización que usamos para poder cumplir nuestros deseos, los más sublimes y los más perversos, lo que interesa está tan subjetivamente dentro nuestro, que ni siquiera nos damos cuenta que eso vale más que el oro o las monedas enmohecidas en nuestros bolsillos.

Y son ya varios años en que el mundo se rige por ese Yo físico junto al tiempo, sino, miren ahora la televisión, ese miedo de dejar de estar "joven", o ya no estar en el lugar que estás porque no estás "al día" con el resto, es lo que nos deja los pasos en falsos para "morir a temprana edad".

Logra que ese Yo no físico se anteponga a tu traje de diario, para que tus abuelos le cuenten a sus hijos y ellos le cuenten a tus nietos lo magnífico que fue aquél sujeto en medio de tantos objetos. Desencadena (y con esto no llamo a una revolución, pues en sí, ya he dejado de creer en las revoluciones de medias tintas que nos llevan siempre al mismo lugar), lo que tanto quiero referirme es que el dejarse llevar por el aspecto físico y por el tiempo que éste nos dure esbelto, creo que es una pérdida de tiempo, si tan solo pensáramos un segundo que mañana estaremos en el mismo lugar y mañana en el mismo lugar de el mañana anterior, nunca ese mañana llegará, salvo porque creemos que cuando se anochece el día termina y cuando se amanece, el día arranca.

Tampoco me quiero ir contra las leyes de la sociedad ni ser una persona que no cree en los formalismos y en los sentimientos que con el tiempo van "madurando", pues si me creyera fiel creyente de eso, mi obra maestra (ARLEQUÍN) carecería de total sentido y es lo que menos quiero pues en ella hay una fuerte influencia sobre todo aquello en lo que trato de espantar ahora, y que será mi primera experiencia como publicación y como escritor, y no diré más sobre ésta ya que debido a esta es que propongo una despedida temporal sobre mis cuentos y mis relatos que tanto hablan sobre el amor, sobre el tiempo y en sobre lo que yo creo también, pero que a veces me espantan.

No esperemos que el cuerpo y los días nos digan donde estar, verán que en mil años, estaremos sentados nuevamente leyendo esto y criticándolo abiertamente, y las veredas de sus ciudades seguirán ahí, con el mismo nombre y el mismo renglón, pues todo aquello que se piensa infinito es tan solo un finito, que llega a un punto y vuelve a comenzar, como una ruleta, como un andar. No se cierren en un espacio sin nada que contar, como les dije, el Yo físico no te da las gracias cuando lo dejas, tan solo desaparece, y después tendrás otro y otro más. No esperes que el tiempo te de la hora exacta, solamente date el gusto de poder entender y comprender que quien maneja todo en este universo no tiene cara ni sello, es uno mismo el que logra inventar y crear, para poderlo admirar.

De las casualidades diré que son lo mejor que existen, no tienen tiempo ni mucho menos edad, y están en un lugar a donde llegarás in imaginártelo, que la gente viene y se va, te deja enseñanzas en el Yo no físico, y hasta a veces marcas profundas en el físico, pero vienen y se van, prontamente aparecerán, sin ni siquiera pensar en el tiempo, volverán, pero mástardemente se irán nuevamente, porque así somos los seres, todos, nunca estaremos en el mismo lugar, hasta que hayamos conocido todos los lugares, hasta que la última gota de percepción derrame el vaso y el no físico lo borre, y después, lo vuelva a crear, con los "verbos"...

Les agradezco mucho lectores, el gusto es mío.... Si en algún momento vuelvo a escribir un relato corto, se los enseñaré, pero por el momento me enfocaré en mis dos proyectos a largo plazo, "Arlequín" y "Los fantasmas de Recoleta (Querida Buenos Aires, dos puntos)"...

Enormemente agradecido, se despide temporalmente Yo, quien siempre seré Yo, que es lo mejor que soy (El ser Unomismo)...

Juan Medina (Espantapájaro LiteratoS)

domingo, 30 de mayo de 2010

...Fábula(s) DoRe-Mý...

Como tú, tildándote, de blancanieves en negratormenta ninguna, y como yó, ausentándome, de lobo cosido en piel de cordero unosolo. Dos distintos mordidos en la misma manzana, con el mismo apetito embalsamado al veneno de horas mañanas.

Me fui deshaciendo de mis caros prejuicios con lo tuyo, me hice de ti con tu acento en mí, de tu cuerpo indivisible, sombra de mis manías, en el mío, me adueñé de tus bésames únicamente para mí, sobre todo entre el despiértame y el cierre de tus labios atrincherados sobre los míos.

Estaba pensando que estando en el sueño estaba en lo cierto, y de haberte demostrado mi cordura, tu boca tan solamente me hubiese amoratado de amor mientras duraba la luz encendida.

De ésta Fábula(s) DoRe-Mý me desviví en SolFa-y-Tú.

viernes, 28 de mayo de 2010

...La-Mús...

Tengo entendido que fuimos el sueño de alguien que se fue sin recordarnos, como algún antespasado o un despofuturo de nada y de todo, que nos dejó en pleno presente mirando al costado, a tu sabio costado y a la savia de vida entre manos testigas sin nada que culpar, y nos dejó desenvueltos de prendas sobre una mesa sin piernas, delgada y suave, nos dejó despiertos con la música incompleta, subjetiva llena de objetos, con los ojos desamados bien abiertos, como si no pudiese reconocer lo que tenía enfrente.

Entre tanta incompletitud de andarme contigo sin tus besos desmerecidos, faltaron las notas repetidas constantes, y fuimos buscando mientras nos íbamos perdiendo a cada paso, sobre el piano de fondo y las trompetas de mudas, nos íbamos perdiendo, de apoco tocando las notas faltantes, y el mismo mío de espejo empañecido que repetía sobre tu espacio sin sombra ya sinmigo:

Desabastéceme de tu pronunciación, pecado voz de sol, mas no podría aguantarme las ganas de llamarte la atención... Oh! niña, desquiéreme antes de andarte, que podría deshidratarme con todo lo tuyo, noche por noche, y aún más, cuando la música falte.

Y la música se fue, se me fue contigo, me quedé con la carne y hueso en exceso, casi casi tan incompleto como la música de fondo y el silencio de mudas, así me quedé y me desviví para morir de vuelta, para volver de nuevo donde nunca estuve, y compartirme con alguien la música entera, el cuerpo y la mente sabatinera, un viernes por la noche.

miércoles, 26 de mayo de 2010

...Visitas...

Hoy desde temprano ven, ven mucho y vete, vete muy tarde, como si esperaras encontrarme tumbado en la sala mirándote salar lo de encima de mis huesos.
Mañana desde tarde voy, voy poco y me iré, me iré temprano, como si esperara encontrarte erguida en el balcón mirándome balcanizar lo de debajo de tu vestidura.


Ven, ven con el gusto del apetito, que espero hambruno de solamente, y vete, vete descobijando la sequía que causaste en la madrugada on the rocks.
Voy, voy con el tacto justo de tus noventa sesenta y tus piernas, y me iré, me iré desmadurando lo que de la vida aprendieras.


Ven, ven limitando jueves, con ganas de hacerte de las paces, y vete, vete viernes limitado, después de revancharte en la tregua.
Voy, voy demasiado pronto, cuando se caiga el infierno, y me iré, me iré aprontando demás, después de amanecernos de nuevo.


...Y cuando vengas, no vayas, así yo voy de nuevo...

martes, 25 de mayo de 2010

...DosAmor...

A veces pensaba que con tan solo decir "te amo", todo resultaría perfecto, que las promesas y esos versos que no recuerdo se quedarían justo cuando te estabas por ir. Pero no fue así, la mente juega con ventaja en esto de creer y de absorver la presencia, pero cuando ya no estabas me había dado cuenta de que te estaba olvidando o quizás te extrañaba tanto que no me di cuenta donde te perdí, o si fue talvez la falta del duelo que no te lloré lo que ocasionó el que yo esté aquí de pie, sobre ti, en plena lluvia de agosto invernal después de tres años en que te fuiste de mí, física y mentalmente.

Desde aquel día fui desmembrando mi memoria, solamente contaba con el pasado para protegerme, ni siquiera para eso era tan bueno como lo soy ahora. Cuando despierto, despierto solo, con mi ello, con mi yo y mi superyó, pero al fin y al cabo tan solo.

Recordar la última vez que te vi sería deicrte adiós y aunque ahora quisiera estar desenterrando el amor como lo prometimos, me estoy enterrando junto a tí, no harán falta estos cuerpos humanos, déjame decirlo, el resto lo harán los gusanos.

Cómo, cómo podría decir que moriría contigo si te matas o que si te fueses primero escribiría nuestra historia con la sangre que me sobra y la tuya que te falta, y dejar de lado el morbo de este encuentro, en esta charla en este cajón donde estamos los dos ahora, y te miro diferente, pálida, sin fuerza, sin sonrisa, aunque simplemente sepa que estás ahí, ya estoy contigo, o ya estaré, bueno, no soy bueno jugando a conjugarme en los verbos, pero contigo, eso seguramente reconozco que es verdad.

Recuerdo nuestra última cita en aquella sala de espera completamente desesperada, tu cuerpo enteramente ebrio de formol, el mío, absurdamente lleno de veneno, deseando ser aquél que ocupe tu lugar y no tu misma actuando de ti misma, quién sabe, si esto fue la historia de amor que no creía en nada mas que en eso, que al mirar no mirábamos solamente lo que alcanza el tacto, nos teníamos en nuestra surrealidad realmente y llegamos hasta sentir la furia de lo tácito, ese peso extra que cargábamos al despertar con nuestros cuerpos moribundos después de tanto amar.

Sé que las personas van y vienen pero nadie me enseñó mejor que tu que antes de morir deberíamos vivir, y así fue, creo que he vivido lo suficiente, creo que los diarios me dicen lo mismo mañana tarde y noche, creo que los fantasmas son la misma gente que copa ciudades y compra hasta el cariño faltante en sus habitaciones, que el vicio del ser humano los enjuició ante una justicia ciega de poder, que no conocí otra mujer mejor que tu pues aunque dormía con ellas soñaba contigo, y cuando dejé de soñarte y ellas a dejarme, vine a visitarte y me recibiste con tu cuerpo de ángel con ojos cerrados, con tu voz apagada pero impaciente de contarme las mil y un aventuras venideras de ese porvenir incrementable, de aquella filosofía de la vida.

Ahora solo resta cerrar los ojos, no te adelantes, puede que esto no sea la mejor declaración de amor ni asemejarse a Romeo o a Julieta en desamor, pero es lo nuestro, nuestra historia en breve mientras se adormece este esqueleto, donde mi intelecto aún quedará despierto para amarte en reencarnamiento, verdaderamento.

Por la algúnica vez en que me alojé contigo, cuando te amé por fuera del margen de toda moral y de lo permitido, y que ahora tus atlánticas venas me estremecen y me junto a deshilar lo que queda de la piel viva que muere de a poco junto con el latir de este corazón que se quiso en pretérito imperfecto y que si la muerte nos separó fue solo un instante, ahora espero encontrar algo redundante en el sonido vacío y muerto de este lugar, aguardando el momento preciso cuando deje de respirar, para poder irte a buscar aunque no sepa donde estás.

Con amor, El amor en primera persona.

viernes, 21 de mayo de 2010

... Cajita Musical ...

"Algún viernes de septiembre, desearía no bailar sola"... Uriel

Al fondo de aquella calle empedrada, cerca de San Telmo, cada viernes de septiembre cuando no llovizna en la vieja Buenos Aires, Naima ensordece a los visitantes con su cajita musical.

Como todo lo viejo, la cajita también se encuentra a la venta, aunque nadie la desea comprar, su música es tan fascinante que nadie desearía volver a pasar por ahí sin imaginarse un sueño profundo y eterno en el cual sumergen aquellas notas casi errantes atormentadas por el tiempo.

Dentro de ella, una joven bailarina envejecida con los años baila su canción preferida, año tras año ha visto infinitos rostros que la observan con serenidad, con intriga impaciente, como si no desearan que termine su baile. Su nombre, Uriel, de origen anglosajón y piel tosca como el mármol, cada viernes de septiembre que pasa, desearía bailar aquella música que se toca en fondo, con alguien, aunque sea por alguna vez.

Ramni, de diez y seis años, se mudó hace varios días al barrio, nunca tuvo la suerte de poder escuchar, aunque aquello jamás le impidió poder crear seres inimaginables de madera, marionetas colgadas en un circo de papel, estropeado con el viento. Desde entonces luce cada viernes de septiembe, en esa misma calle empedrada, su festival de marionetas.

Una noche de jueves, Epidio, la marioneta más hermosa nunca antes concebida, se asomó a la ventana de la habitación de Ramni, y observó que Naima estaba por cerrar su cajita musical, hasta que por fin pudo mirar a Uriel, y entusiasmado, volvió al baúl de venta.

Entre tanta gente de viernes, Uriel comenzó su baile, aunque un poco angustiada, sentía miradas extrañas, pero no sabría por donde comenzar, hasta que en su primer paso a la vereda de enfrente, pudo observar a Epidio, sentado, mirándola fijamente. Al primer aplauso de la gente, Epidio se levantó, tomó la forma ausente que aguardaba Uriel, y comenzó a bailar, ambos cerraron los ojos, se sentían tan cerca, que nadie los podía tocar. La luna acompañó esa tarde que la lluvia destrozó en cristales de estrellas muertas de envidia de aquellos amantes de la danza musical. Uriel, sonrojada, se escondió de felicidad. Epidio, entusiasmado, volvió al baúl de venta.

"Viernes de septiembre, lo deseo..." Uriel, Epidio.

Cada viernes de septiembre, la danza se hacía más fuerte, las sonrisas, ajenas a sus dueños, no dejaban de soñar. El baile, no se quería cansar.

Amaneció como cualquier viernes de Septiembre, Uriel quería comenzar a bailar tan pronto se ponga la primera hora de la tarde, con su amado, y al abrirse la magia musical, Uriel levantó la mirada expectante de que él esté ahí, como siempre, para siempre, pero un individuo de tez blanca tenía en su mano a Epidio, tomó dos marionetas más, y se despidió de Ramni. Al mirarlo partir, Uriel se quedó petrificada, su amante se iba, quién sabe a donde, quién sabe porqué, pero se quedó sola en su viernes de septiembre, aunque la mirada de Epidio le describía perfectamente: "Nunca dejes de bailar, volveré". La cajita se cerró, Uriel, no se despidió.

Treinta y tres años más tarde, Naima sacó su cajita musical en la misma calle empedrada de Septiembre, Uriel, cansada y ya sin color se quedaba horas bailando ya sin fuerza, sin felicidad, sin pasión.

"Bailamos?,Aquella voz, aquella voz tan fuerte hizo eco en sus oídos cansados.

"Epidio, sos, sos vos?" Respondió Uriel.

"Te prometí que volvería, y volví" Respondió aquella voz. Uriel al mirar a Naima, comprendió que ella la abandonó para ir a recuperar a Epidio, y no le importó cuanto tiempo perteneció abandonada, sabía que ella la comprendía.

Aquella llovizna nocturna de sábado amaneciente nunca se olvidará, Ramni y Naima entraron apresurados a la vieja casa de él, como dos enamorados... Y afuera, el espectáculo más amado por la luna, Uriel y Epidio, bailando en la cajita musical.


"Cada viernes de septiembre, nunca te canses de soñar"